Señor mio y Dios mio, reconozco tu fidelidad en cada minuto de fe de este día. Cuando digo que nada me puede apartar de tu amor, no me refiero tanto a algo que yo pueda hacer para permanecer en Ti, mas bien, eres Tu quien con todo haces que tu amor y tu bondad me sostengan.

Qué bueno eres, Dios, que me levantes cuando caigo; que haces de mi día una obra maestra, que me enamoras con cada detalle. Qué grande es tu amor, que generosa tu fidelidad, qué perfecta tu justicia.
Te agradezco a Ti, dueño de la vida, porque me enseñas a vivir con justicia y quieres que sea misericordioso. Conoces mis limitaciones, sabes que lucho por ser mejor cada día, por eso te pido que no me dejes desfallecer en mi propósito de seguir tu camino.
Quiero seguir sin descansar, que mi vida se haga desde tu propuesta, pues es la que me da felicidad.

Amén.
Encuentra más oraciones para alejar el mal y las enfermades aquí



