Señor mio y Dios mio, al caer a noche quiero comunicarte contigo con un minuto de fe para decirte que me sobran las razones para amarte. Al contemplar en estas ultimas horas del día todo lo que me has dado, me quedo asombrado y encuentro en cada una de esas cosas un motivo mas para amarte.

Te amo por mi familia, porque a través de ellos puedo sentir tu amor, Tu sabes que a pesar de los problemas luchamos por salir adelante juntos.
Te amo por mi trabajo, porque a través de él entiendo que es necesario esforzarse para salir adelante Te amo por mis amigos, porque en cada uno de ellos puedo descubrir tu presencia.
Te amo por los momentos de felicidad que hoy viví, pero también por los momentos difíciles, porque partir de ellos yo aprendo y crezco como persona.
No permitas que las dificultades me hagan perder de vista cada uno de estos bellos motivos para amarte. Gracias por escucharme.

Amén



