Señor mio y Dios mío, Tú que eres el Dios de la misericordia y del amor, te agradezco con esta oración de la noche del domingo 26 de agosto. Por todo lo que me das y me has bendecido en este día que ahora termina.
Señor, me has ayudado a entender que me hiciste útil, es por eso, que tengo que moverme y trabajar por mi vida.
Gracias por este día Señor

Al llegar al final de esta jornada, que he vivido con intensidad y alegría. Quiero agradecerte por cada una de las experiencias que viví en ella. Tú sabes, Señor, que quiero siempre ser una persona feliz, que disfruta la vida y que se goza en cada una de las actividades que tiene que hacer. Hoy te quiero dar gracias, Señor, porque me sentí protegido y amado por Ti en los momentos difíciles y complicados que tuve.
Sabes que tengo dificultades, pero también sabes que las estoy venciendo en tu nombre. Por eso en este momento te suplico que me ayudes a comprender bien cuáles son mis errores. Y a entender qué tengo que hacer para solucionar estas situaciones. Para no tenerle miedo a los cambios. Te suplico que mientras duermo Tú, Señor, me llenes de la fuerza de tu Espíritu Santo.
En esta noche, Señor, me dormiré con la certeza de que cada triunfo en la vida hay que trabajarlo. No hay ganancia creyéndose el mejor, hay que demostrarlo cada día. Por eso me lleno de valor para seguir saliendo adelante; te agradezco por llenarme de ánimo. Y darme tu fuerza motivadora, mi Dios, quiero seguir por este camino.

Te pido que me dejes reconocer esta verdad y de allí sacar todo mi potencial para lograr mis metas. Señor, no dejes que nunca me gane la arrogancia, porque eso me atrasaría en mi lucha por ser mejor cada día.
AMÉN.



