ORACIÓN DE LA NOCHE DEL JUEVES 02 DE ABRIL

Señor, posa tu mano sobre mí en esta noche. Quiero que transformes mi corazón, hazlo nuevo, reconstrúyelo ahora con el poder de tu amor. Hoy quiero suplicarte que me ayudes a sanar mi relación con el pasado, que pueda aceptar lo que ya no puedo cambiar y comprender todo lo que he pasado sin hacer juicios apresurados, sin descalificar a nadie.

Dame la oportunidad de confiar en mi presente y de saber que el futuro depende de lo que hoy haga. Dame la sabiduría necesaria para saber decidir sin angustias, sin apresuramientos ni inseguridades. Toma este corazón que necesita que lo sanes, pronuncia ahora tu Palabra que hace posible todo y lléname de Ti, quiero ser libre para amarte y ser testimonio de Ti.

Ayúdame a ser coherente a no darme por vencido fácilmente, no permitas que las situaciones adversas me quiten la fe ni me hagan abandonar la oración. Quiero ser un guerrero espiritual, uno que sabe luchar y dar lo mejor en cada situación.

Dame lo que necesito para ser feliz, te lo pido con confianza porque sé que me amas hasta el extremo. Tú sabes que vivo para Ti y que quiero ser un buen ser humano con todos. Te suplico que hoy mientras duerma toques mi corazón y le des fuerza para que sepa perseverar en las batallas espirituales.

Sé que estás aquí conmigo en esta noche, que no dejas de velar mi sueño, que eres el guardián que nunca duerme y mi sueño está protegido por Ti. Si algún peligro amenaza mi ser lo echas lejos y por eso te doy gracias, te alabo y te bendigo, porque me cuidas, porque me llenas de amor.

ORACIÓN DE LA NOCHE DEL JUEVES 02 DE ABRIL

Me lleno de la fuerza transformadora de tu amor y del soplo de tu Espíritu que me hace sentir la paz, el ánimo y la fuerza que necesito para continuar. Gracias por el don de la vida, gracias por mi salud, gracias por mi familia y gracias por todas las bendiciones que me das. En tus brazos duermo feliz.

Señor, tu eres columna fuerte a nuestro alrededor, proveedor incansable, perdonador real que borra todo pasado. Gracias por darnos tanto aun sin merecerlo y regalarnos calma en tiempos de tribulación. Señor, trae sosiego al mundo en crisis, afirma el valor de la palabra en todos los corazones, calma la furia de la naturaleza y la tempestad que azota a la humanidad.

Que tu juicio muestre la justicia y ley que el hombre inclinó como balanza adulterada.

«¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?
LUCAS 18:7

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