Mi Redentor, dueño del mundo y dueño del bien, agradecerte por tu infinita misericordia, por ser testigo de mis derrotas y triunfos, pero siempre estar para mí. Eres quien fortalece mi diario vivir y le da color a mi vida en los tiempos de tormentas.

Tu eres quien sana mi corazón, tu eres quien me protege de todo mal y peligro, confío en ti para que te apiades de mis obstáculos, que los hagas mas sencillo, vine en esta noche, a encomendarme a ti para que no te vayas nunca de mi lado.

Al llegar la noche, me pongo bajo tu presencia para que me mires con ojos de compasión, para que me lleves siempre por el camino del bien, sin desenfocarme de las obras buenas por las que me enviaste a este mundo terrenal, por que nadie mas que tú, quien conoce mi corazón y mis actos.

Perdóname si alguna vez te he fallado, perdóname por herirte y herir a los que amo, mis defectos contigo a mi lado los iré mejorando para que la vida tome un retorno mas amena, llena de amor y compresión a mis hermanos, solo tu quien lo imposible lo hace posible, eres quien decide sobre mi.

Regalame la tranquilidad que mi corazón necesita para reconciliarme contigo y descansar bajo tu protección, concédeme la paz que solo tu me puedes dar, con tu corazón noble y solidario, tu siempre estas a mi lado y jamas me abandonas por que creo en ti y confió en ti, dame la capacidad de que el dolor que muchas veces siento es temporal.

Dios mio y Jesús mio, dame paciencia para seguir con este camino que con los días se pone difícil, pero que contigo a mi lado se vuelve un lujo enfrentar cada batalla, cuando estas conmigo todas las dificultades a las que me enfrento las batallo y salgo victorioso.

Gracias por darme la profundidad de hablarte desde lo mas profundo de mi ser todos los días. Quiero entregarte toda mi carga que no me permita vivir en tu gracia.

Amén.

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