Señor mío y Dios mío te dedico esta oración de la noche del miércoles 15 de agosto. En cada misión que enfrenté hoy me sentí virtuoso y afortunado. Porque sentí que siempre me tenias conmigo, que gozo de tu imagen y de tu ayuda.
Que cada vez comprendo más cómo actuar según tu voluntad que ese es el camino que me permitirá llegar más lejos y ser más feliz, de una forma más plena a la habitual.
Ruega por nosotros

En este día que finaliza quiero darte las gracias por darme un día más de vida. También por el aire que respiro, por la paz que tu me concedes. Por estar siempre a mi lado, mi guía y mi protección contra todos los males que nos rodea.
Señor, también te reconozco que a veces dudo y siento que no voy a poder solucionar las cosas y, por eso, antes de dormir, quiero pedir tu ayuda, no quiero dejarme vencer por las adversidades, entre más difícil de resolver parezcan mis problemas más motivado quiero estar.
En esta noche quiero tomar la decisión de mantenerme con optimismo, sabiendo que todo lo puedo lograr si trabajo para ello, si confío en mis capacidades y si no me desespero. Señor, hoy, sin más preámbulos quiero levantar mis manos y decirte que te alabo, que confío en Ti; bendito seas siempre.
Me acuesto con toda seguridad, de que siempre estás observándome. Señor mío, no quiero caer en la tentación y por eso recurro a ti cada noche. Pido por todas las personas que nos rodean, en especial a aquellos que están pasando por momentos difíciles. Para que sanen sus enfermedades, prosperen en el trabajo y en su vida social.

Tranquilo me acuesto, porque confiando en ti, mi alma siente paz. Solamente tu Señor, puedes brindarme esos momentos de tranquilidad. Bendito seas padre, creador del mundo y del universo.
Amén.



