ORACIÓN DEL DÍA

Los sueños, ideales y esperanza están en el propósito divino de Dios. Servir al Rey es un honor que nos hace especiales en su voluntad.
Su hijo hizo la obra plena del calvario para que seamos llenos de perdón, gozo y bendición.

¿Si Dios entregó a su unigénito, por qué no servirle? Su hijo nos redimió, su sangre vive en nosotros y la paz verdadera viene de él. Sí, hay esperanza en quien murió y resucitó; que bueno, vale la pena servirle al Señor.

«Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien».

Amén.

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