ORACIÓN DEL DÍA MARTES 14 DE ABRIL
Altísimo Dios de todo lo creado. Verdad infalible en quien creo. Clemencia infinita en quien espero. Bondad inmensa a quien amo sobre todas las cosas y a quien me pesa haber ofendido. Te doy gracias por haberme creado, redimido, bautizado, y conservado; y por todos los beneficios que me has hecho hasta ahora. Te ofrezco todos los pensamientos, palabras, obras y sufrimientos de este día con intención de ganar sus indulgencias y aplicarlas por las almas del purgatorio.
Oración del día
No permitas, Padre mío, que te ofenda. Líbrame de las tentaciones del demonio. Dame fuerza para huir de las ocasiones de pecar y vencer mis pasiones. Haz que cumpla con el fin para el cual estoy en el mundo, que conozca tu voluntad, que me preocupe por la salvación de mi alma y por hacer el bien a mi prójimo. Que viva el día de hoy como si fuera el último de mi vida. Para que merezca gozarte en el reino eterno de la gloria.

Te lo pido por medio de esta oración del día, los méritos de mi Señor Jesucristo y la intercesión de mi Madre, la siempre Virgen María, de mi ángel de la guarda y demás patronos y abogados míos.
Querido padre celestial, te damos gracias por este día y por la protección que nos has dado. Concede que encontremos nuestra alegría en tu gracia y amor. Ayúdanos a ser más fieles en seguir a Jesús, quien vino en tu amor. Ten piedad de nosotros y ayuda a quienes te pertenecen. Tú conoces los pensamientos de sus corazones.

Tú conoces su lucha en la tierra y las tentaciones que los rodean. Ayuda a cada uno, incluso aquellos que todavía están lejos de ti. Dales corazones abiertos a tu palabra y a todo lo que has prometido. Nos confiamos a tu cuidado esta noche. Ayúdanos y bendícenos. Que se haga tu voluntad en todas las cosas, incluso en medio de todo el pecado y miseria en el mundo. Que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo, y que venga tu reino.
Lectura del santo evangelio según san Juan (20,11-18):
En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».
Jesús le dice: «¡María!». Ella se vuelve y le dice. «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!». Jesús le dice:
«No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”».María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto».
Palabra del Señor
Adorado Jesús de Nazaret sígueme bendiciendo a diario con la oración del día, porque tu amor es bendito para todos nosotros,gracias por salvarme de tantas dificultades a las que he estado expuesto y perdóname si te he fallado en algún momento cuida de mi siempre, tu eres el rey de los cielos y lo seras por siempre, tienes el poder de convertir todo en cosas maravillosas, te amo por sobre todas las cosas.
Amén.



