ORACIÓN DEL DÍA VIERNES 27 DE MARZO

Te entrego mi ser porque soy todo tuyo, mi Señor, gracias por ser tan misericordioso con todos nosotros, porque por ti lo entiendo hoy todo, gracias por cada día que me das y cada día que me llenas de energía para seguir con mi vida.

En este día te entrego mi corazón para que lo renueves, para que hagas de mi la mejor versión del ser humano, gracias por llenarme de esperanza ante las adversidades, porque sin ti mi Señor no soy nadie en la vida, creo en ti en cada paso que doy en mi vida.

Jesús mío, perdóname por fallarte con mis pensamientos o con mis actos, perdona mis errores que te lastiman, tienes el poder de decidir sobre mi, pero nunca dudes de lo mucho que Te Amo, tu eres la fuente de mi inspiración cuando quiero luchar

Te pido por la humanidad, en estos tiempos tan difíciles, en tiempos donde la paciencia se acaba y la esperanza se agobia, bendícenos a diario porque necesitamos de tu misericordia y de tu poder divino para seguir con nuestras vidas.

Me arrodillo ante ti, para que me mires con ojos de compasión para que mires cuanto te necesito, orar me hace sentirte cerca de mi, me recuerda que tengo una vida llena de sueños y metas por las que estoy aquí con vida, bendice mis estudios y a mi familia que necesita tanto de ti.

Te amo Dios, tienes el poder de devolvernos la calma a la humanidad por la que diste tu vida, eres quien todo lo imposible lo vuelve posible, llenanos de paciencia y de fé, te doy la gracias por darme este espacio para comunicarme contigo y escuchar mis suplicas, se que entiendes todo lo que pasa en mi vida. Ten piedad de todos nosotros y abriganos con tu santo manto.

La felicidad que me has dado durante toda mi vida, es símbolo de agradecimiento para ti mi padre bueno, gracias por darme salud en este nuevo amanecer.

Gracias porque mi vida junto a ti ha estado llena de amor y de compresión, el sol que entra por mi ventana es como sentirte a ti mi Señor, me reconforta.

Hazme capaz de darme cuenta de mis propios errores para poder corregirlos y con ellos no dañar a ninguno de los que amo. Se que estás escuchándome y dándome todo lo que te pido a diario.

Te rezo a ti padre mío:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Despierto con el firme propósito que siento en salir adelante, aunque hay veces que me deprimo, pierdo las fuerzas y me derrumbo, pero también soy consciente de que soy alguien que tiene intactos todas  las promesas que me he hecho para mejorar algún aspecto de mi vida que no me aporta ni me ayuda a crecer ni ser feliz.

Activa en mi espíritu tu gracia, tu voluntad, y limpia mis oídos para escuchar la voz del cielo, que el espíritu santo me guié en todo momento.

Declaro hoy en nombre de Dios, un día de bendiciones sobre naturales.

Te amo con todo mi corazón porque eres quien ilumina mi vida y mi ser y todo lo que me das es símbolo de agradecimiento, gracias por ser tan bueno conmigo y estar para mi siempre.

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