Señor mío y Dios mio eres un amigo de confianza, así te encuentro en este día, por eso pongo en tus manos misericordiosas todos mis deseos tal vez, algunos de ellos me causan angustia porque no los puedo hacer, pero ayúdame a comprender que hay cosas que no me convienen aunque se hayan convertido en un anhelo de mi corazón.

Dame la fuerza para obrar duro y anhelar solo lo que me ayuda a ser una mejor persona, una vida con que proyecta su claridad y entrega Señor, todos mis sueños están en Ti, porque experimento que tu amor no se aleja de mi corazón.

Me reconozco como una persona pecadora delante de Ti y pido tu misericordia en mi corazón, derrámala en él, porque soy tu hijo y necesito hoy de Ti.

Ven a mi vida y dame la fuerza para luchar en este día y no dejarme vencer por la tristeza que a veces me produce no alcanzar lo que deseo para mi y para todos los que amo Sé que Tu eres mi fuerza, mi sostén, mi Roca firme.

Amén.

Scroll al inicio