Señor mio y Dios mio, me siento feliz de iniciar este día a tu lado. Quiero darte infinitas gracias por permitirme entender que eres mi amigo y que, como tal, estas junto a mi en cada momento de mi vida, es decir, en los momentos difíciles y felices, es por eso que te dedico esta oración diaria de fe para comunicarme contigo.

Gracias por permanecer siempre a mi lado a pesar de mis fallas a nuestra amistad, porque a veces no me porto como Tu lo pides. Gracias por estar conmigo en medio de mis equivocaciones. Quiero pedirte que no te alejes de mi a pesar de mis errores.
Quiero estar siempre contigo y actuar siempre para mi bien y para bien de los demás, sin embargo sabes que soy humano y me es difícil no errar, por eso te quiero pedir a Ti la fuerza necesaria para vivir siéndote fiel. Gracias por ser mi amigo, Jesus, por enseñarme que la amistad debe ser valorada.
Te entrego en este momento a cada uno de mis amigos, te alabo por sus vidas y por todo lo que les regalas día tras día. Gracias, Señor, por tu amistad.

Amén.



