Señor mio y Dios mio, hoy despierto con la oración milagrosa del viernes 17 de agosto. También me levanto con esa sensación que conmueve a decir que el tiempo pasa demasiado rápido. Me encuentro tan preocupado por como pasa en un instante el tiempo (no nos damos cuenta de ello). Por como me caen los años y también mi fragilidad, por como las cosas me afectan mucho y estoy en continuo peligro de no poder seguir adelante.
El amor, la gracia y la confianza no se abusan; todo en Dios tiene un cómo, cuando, donde y porque.
Hoy agradecemos al Padre por lo que nos ha dado, las fuerzas para luchar y fe para saber esperar.

Ayúdame a ser tolerante
Los placeres del mundo y promesas del hombre van en contra vía de la fidelidad del Señor.
Cuando hablamos con Dios, debemos despojarnos de los secretos, caídas y debilidades; sólo así hayamos su bondad y misericordia.
“Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”.
LUCAS 24:27
Todos esos sentimientos producidos por las noticias, por las experiencias que por la dinámica turbulenta de la vida los pongo en tu presencia para que seas Tu quien me cuide, quien me tranquilice y me dé la capacidad para no desfallecer seguir adelante en la actitud de paciencia y tranquilidad que se necesita y caracteriza a tus discípulos. Aquí esta todo lo que soy y te suplico que hagas maravillas en mi ser para que pueda responder ante los retos que la existencia me esta proponiendo a cada instante, no permitas que sea inferior a las exigencias de la vida.

Te alabo y te bendigo, y en tu nombre salgo a conquistar este día y a vivir el tiempo en su medida. Bendícenos en este nuevo día Señor Jesús.
AMEN.



