Señor y Dios mío, en este instante de intimidad, después de un día como el de hoy, en el que no fue sencillo cada cosa, te digo: ¡muchas gracias! Quiero ofrecerte todas mis acciones, permite que mis palabras sean para adorarte y bendecirte . Tú abres las manos y derramas sobre mí toda la fuerza, la felicidad, la salud, la prosperidad que necesito para vivir mi vida.

Señor mío, quiero sentir que tu palabra entra en mi vida, que tu poder está sobre mi alma, Señor, que me cuidas, me proteges y me impulsas a darlo todo.

No dejes que nada me quite las ganas de esforzarme y dar lo mejor para Ti. Te suplico, mi Señor, que me permitas comportarme como un testigo tuyo.

Que los que se relacionen conmigo sientan que Tú vives en mí. Yo ahora quiero orar por todos aquellos que me han pedido oración, por aquellos que viven situaciones difíciles y son tan distintas a las que yo vivo. Te entrego a todas las personas que amo y que necesitan de Ti.

Amén.

Scroll al inicio