Señor mio y Dios mio, te doy gracias porque en este día me miras con misericordia, no me alejas de tu presencia así me haya equivocado. Reconozco Señor, que soy un hijo pecador seguro que hay actitudes que hay que cambiar, ya que me dañan a mi y también a las personas que amo.

Por eso inicio este día con confianza en tu misericordia porque me siento seguro de que me perdonas y nunca pierdo valor para ti a causa de mis pecados.
Señor, quiero tener presente en este día que soy un ser humano con mucho valor y que nadie puede hacerme pensar que he perdido dignidad en la sociedad por haber cometido errores.
Estoy seguro de que así como lo expresa el Salmista: ‘ un corazón humillado Tu no desprecias’. lo bueno con Dios, eres siempre presencia todos, por eso contigo no tengo miedo, sino que experimento protección y seguridad, y eso me anima a empezar el día con seguridad.

Gracias por tu gran fuerza, por tu poder, por lo que me ofreces.
Amén.



