Oración milagrosa del jueves 30 de agosto
Señor mío y Dios mío todos los días al despertarme quiero hablar contigo porque sé que me escuchas. Se también que me respondes con la fuerza y el poder de tu corazón. Gracias por permitirme decirte cómo estoy, qué siento, cómo vivo y qué necesito.
Sé que estás a mi lado y que quieres lo mejor para mí y por eso te abro mi corazón para suplicarte que me ayudes a progresar. Hoy de manera particular quiero pedirte que me des paciencia, serenidad para saber esperar.
En tu nombre conquistaré este nuevo día

Señor mío, te agradecemos por darnos fuerzas, valentía ante el reto, saber esperar tu tiempo. Hoy deseamos que seas tú aclarando lo oscuro que es la vida. Dándonos respuesta, ungiendo nuestro cuerpo y mejorando la economía.
Tu conoces que me desespero porque quiero tener ya lo que estoy buscando y necesito. Me cuesta esperar y ver el ritmo lento que algunas ocasiones y personas tienen. Te ruego que me ayudes acelerando eso que busco, es tu voluntad, pero que a la vez des paciencia y serenidad a mi corazón para ir despacio, sin desespero y sin miedo.
Te amo y te confío todo lo que voy a realizar en este bello día, bendice mis esfuerzos y ayúdame a alcanzar los objetivos.
Dios nuestro, gracias por darnos habitad, alimentos, trabajo, familia, entorno de amor, presente, esperanza, heredad, cielos abiertos y la unción diaria.
Gracias porque nos enseñas a volar como el águila.
Tus propósitos en camino y esperanza nos llenan de gozo.
Tu voluntad es la ley, y la obediencia nos hace sabios. Llena este día de logros, avances, armonía, victorias y sanidad.
Gracias, Señor mío a Dios mío. En tu nombre saldré conquistar este día.
“Porque más grande que los cielos es tu misericordia,
Y hasta los cielos tu verdad”.
SALMO 108:4
AMÉN.



